Tranquility Bay se vende a los padres como la solución a los problemas de su hijo. Es, como los otros, una centro de re-educación (cercado con alambre de púas)donde los adolescentes problemáticos entran en un programa de “crecimiento personal” y “reconducción de la conducta” por el módico precio de 25.000 a 40.000 dólares anuales.Como ya comenté, estos centros tienen demandas por abuso sexual, físico y psicológico cometido por los “educadores”, sin una respuesta clara por parte de las autoridades americanas. WWASP por su parte
sigue vendiendo sus programas a los padres como la solución a sus problemas, incluso se les hace firmar un contrato donde se contempla el permiso paterno para la utilización de métodos de castigo físico con el objetivo de mejorar su comportamiento. Por otro lado, esta institución continúa sin el reconocimiento del ministerio de Educación ni un plan de estudios evidente.
Los castigos están diseñados para infligir un dolor extremo sobre el alumno con mal comportamiento, entendiendo como mal comportamiento a hablar en un momento inadecuado, por ejemplo. Y de los castigos ya hablamos con anterioridad, aunque el más comentado sigue siendo el de tener tumbado boca abajo al niño durante horas o incluso días, en condiciones de calor extremo. Evidentemente las secuelas psíquicas y emocionales de esos niños cualdo salen dejan cicatrices difíciles de borrar, y es por este motivo que muchos padres empezaron a interponer denuncias por abuso.
Este vídeo de WWASP al que le he puesto subtítulos en castellano muestra una parte de la realidad…
¿Por qué no cierran estos centros? Tiene una respuesta fácil y rápida, en una investigación a los fondos económicos de la empresa se descubrió que WWASP financia al Partido Republicano con grandes donaciones de dinero (más de un millón de dólares en donaciones públicas entre el 2002 y el 2004) y también financia al Movimiento Mormón.
Por otra parte, autoridades de otros países (Costa Rica, México, Suiza y la República Checa) han conseguido cerrar seis de los doce centros que tienen abiertos, entre ellos uno en Girona. Según El Confidencial, este último se cerró en abril de 2006 cuando empezó una investigación por la denuncia del dueño de un restaurante que encontró a un menor de 14 años en la estación de tren de Figueres quien le explicó que se había escapado de un centro de menores porque le maltrataban. A partir de ahí los Mossos d’Esquadra acudieron a la masía Can Gener (Sant Llorenç de la Muga, Girona) y encontraron a cinco adolescentes que presuntamente sufrían malos tratos de forma habitual, e incluso los encerraban en jaulas de jabalíes cuando no querían trabajar o decían que se encontraban mal.
La masía acogía desde hacía años un centro destinado a alojar a menores suizos con supuestos problemas de conducta, una especie de “reformatorio” que funcionaba sin permiso alguno y por cuya estancia los padres de los niños pagaban 4.000 euros mensuales. En el lugar, se encontraron las jaulas, así como caravanas en las que tenían a los menores en condiciones insalubres. Los detenidos, acusados de diversos delitos de detención ilegal y violencia física y psíquica a menores, pasaron a disposición del juzgado de guardia de Figueres y el juez decretó su puesta en libertad con cargos.
En la red, por otra parte, están comenzando a aparecer movimientos en contra de estos centros.