El Hilo de Ariadna

Educación Social, Cultura y Sociedad

 

Tunezzz

Pues eso, a Túnez nos fuimos el de k-government y yo en Semana Santa. No estuvo mal para haber cogido la oferta de última hora, pero los que nos avisaron de que conociendo Marruecos no nos iba a gustar, tenían razón.

Es como que ni chicha ni limoná, para ser un país oriental es muy occidental, pero para ser occidental tiene mucho de oriental. Se me hace difícil de explicar sin caer es estereotipos que puedan llevar a malentendidos, pero en general las zonas que vimos eran algo así como la costa del sol a lo oriental.

Lo mejor sin duda fue Cartago y Sidi Bou Said, donde se combina la tradición y la arquitectura griega y romana con las más modernas casitas de los ricos del país. Dan para un paseo agradable y un bonito retorno a la antigüedad mejor conservada de las que quedan.

Ante tal situación aprovechamos para dormir laaargas horas -al sol sólo las que nos dejó Don Lorenzo- y prepararnos para la vuelta al tajo, que como habréis podido deducir por el low-blogging de estas semanas, ha sido más dura de lo que nos pensábamos.

Al contrario que otras veces, hemos vuelto con pocas fotos de calidad. Aquí podéis ver las 45 mejores.

Categoría : cultura, viajes
Abril 7, 2008
Opiniones : 4
 
 

El Hilo de Ariadna

Cuenta el poeta Ovidio en sus obras que en Creta reinaba el poderoso Rey Minos. Un día, éste prometió a Poseidón sacrificar aquello que el dios hiciera salir del mar, pero el toro blanco que salió era tan hermoso que Minos se negó a su sacrificio y se quedó en su rebaño.

El dios, enfurecido, hizo que Pasifae, la esposa de Minos, se enamorara del toro. Para poder dar rienda a ese amor, Pasifae pidió a Dédalo que le construyera una vaca de madera, donde ella se metía para poder aparearse con el toro. Así fue hasta que quedó embarazada y dio a luz a un ser con cabeza de toro y cuerpo de hombre, el Minotauro.

Tan avergonzado y temeroso estaba Minos de ese horrible ser, que mandó construir un enorme laberinto en el que hizo encerrar al minotauro, quien por su agresividad no recibía más visita que la de Ariadna. En cada novilunio había que sacrificar un hombre para alimentarlo, pues cuando el monstruo no satisfacía su apetito, se precipitaba fuera para sembrar la muerte y desolación de los habitantes de la comarca.

Un día, el Rey Minos recibió una trágica noticia: su hijo acababa de morir asesinado en Atenas. Minos clamó venganza, reunió a su ejercito y lo envió a Atenas para iniciar el ataque. Atenas, al no estar preparada, no pudo ofrecer resistencia y solicitó la paz. Minos, con severidad dijo: “Os ofrezco la paz, pero con una condición: cada nueve años, Atenas enviará siete muchachos y siete doncellas a Creta para que paguen con su vida la muerte de mi hijo”.mosaico

Aquellos jóvenes serían arrojados al Minotauro para que los devorara, pero los atenienses no tuvieron más remedio que aceptar aunque con una única reserva: que si uno de los jóvenes conseguía matar al Minotauro y salir del laberinto (cosa poco menos que imposible) no sólo salvaría su vida, sino también la de sus compañeros, y Atenas sería eximida de dicha condena.

Dos veces pagaron los atenienses el trágico tributo. Se acercaba ya el día en que por tercera vez la nave de velas negras, signo de luto, iba a surcar la mar. Entonces, Teseo, hijo único del rey de Atenas, Egeo, ofreció su vida por la salvación de la ciudad. El Rey y su hijo convinieron en que si a Teseo le favorecía la suerte, el navío que los volviera al país enarbolaría velas blancas.

La prisión de Creta, donde Teseo y los otros jóvenes fueron alojados como prisioneros, lindaba con el parque por donde las hijas del Rey Minos, Ariadna y Fedra, solían pasear. Un día el carcelero avisó a Teseo que alguien quería hablarle. Al salir, el joven se encontró con Ariadna, quien subyugada por la belleza y la valentía del joven decidió ayudarle a matar al Minotauro a escondidas de su padre. “Toma este ovillo de hilo y cuando entres en el Laberinto ata el extremo del hilo a la entrada y ve deshaciendo el ovillo poco a poco. Así tendrás una guía que te permitirá encontrar la salida”.

A la mañana siguiente, el príncipe fue conducido al Laberinto, tomó el ovillo, ató el extremo del hilo al muro y fue desenrollándolo a medida que avanzaba por los corredores. Tras mucho caminar, penetró en una gran sala y se encontró frente al temible Minotauro, que bramabndo de furor se lanzó contra el joven. El Minotauro era tan espantoso, que Teseo estuvo a punto de desfallecer, pero consiguió vencerle con la espada mágica. Le bastó luego seguir el hilo de Ariadna en sentido inverso y pronto pudo atravesar la puerta de salida.

pinturaTeseo salvó su vida, la de sus compañeros y liberó a su ciudad de tan horrible condena. Dispuestos ya a reembarcar, Teseo llevó a bordo en secreto a Ariadna y también a Fedra, quien no quiso abandonar a su hermana mayor. Durante el viaje y tras una feroz tormenta tuvieron que refugiarse en la isla de Naxos. Vuelta la calma, emprendieron el retorno. Pero Ariadna no aparecía, la buscaron, la llamaron, pero fue en vano. Finalmente abandonaron la su búsqueda y se hicieron a la mar.

Habían zarpado cuando Ariadna despertó en el bosque, después de caer extenuada por el cansancio. De pronto, y rodeada por una monumental ceremonia, se le apareció el joven más bello que jamás antes hubiera visto. Era Dionisios, dios del vino, quien le ofreció casamiento y hacerla inmortal. La joven aceptó y después de un viaje triunfal por la Tierra, el dios la llevó a su morada eterna. Uno de sus hijos, Enopión, fue el primer hombre en poder hacer vino en la tierra.

En tanto, en Atenas cundía la tristeza. El anciano Rey iba todos los días a la orilla del mar, esperando ver a su hijo retornar. Al fin, el barco apareció en el horizonte. Pero traía las velas negras y el anciano desesperó. Y es que Teseo, abatido por la desaparición de Ariadna, había olvidado izar las velas blancas, signo de su victoria. Loco de dolor, el rey Egeo se arrojó al mar que desde entonces lleva su nombre. Pasó el tiempo y los atenienses reunidos en asamblea ofrecieron la corona a Teseo, quien se casó luego con Fedra y reinó por largos años.

Y es por este mito por el que aparece la expresión que todavía se utiliza “El Hilo de Ariadna“, para referirnos al instrumento de que nos valemos para encontrar el camino que conduce a solucionar un problema complicado.

Categoría : cultura, literatura
Febrero 21, 2008
Opiniones : 4
 
 

“La voz”

Se ha hecho famoso en el mundo entero. Paul Potts, el hombre del diente partido y del traje barato que se presentó al casting del Factor X británico “Britains got a talent” y lo ganó por ovación, ha pasado de vender teléfonos móviles a cantar con los mejores. Ya tiene página propia en YouTube, Wikipedia y otros.

Es el vivo ejemplo de la persona que lucha por su sueño y lo consigue, ya que Paul, nacido en una familia humilde de Gales, se enamoró de la música de pequeño, y tras pagar cantidades de dinero importantes para recibir algunas clases, cambió su vida en el momento en que decidió presentarse al casting que lo ha llevado al estrellato.

Resulta una historia bonita, incluso desde el punto de vista más geek, ya que su nombre en google ha hecho desaparecer de las primeras páginas del buscador las entradas del dictador con el mismo nombre. Al menos como metáfora, esta vez la cultura y la belleza han hecho sucumbir a la violencia a través de una voz que pone la piel de gallina con la primera estrofa.

Categoría : Video, cultura
Enero 20, 2008
Opiniones : 0