¡Papi, cómprame un Kalashnikov!
Mientras medio mundo lucha para la defensa de los derechos de los niños y para la abolición de su explotación como niños soldado, el otro medio los educa para serlo.
Se ha escrito mucho sobre el documental de Jon Sistiaga que se emitió en Cuatro hace ya algunos días. Sin embargo, no he podido evitar darle vueltas al tema porque es de esos que me ponen la piel de gallina, especialmente en la parte que se refiere a los niños.
Todos sabemos que el estilo de vida estadounidense y la manera de ver las cosas que tienen dista mucho en general de la nuestra, pero no pensaba que el sentido común lo fuera tan poco. Sin entrar en demasiados detalles, hubo algunas de las frases de los entrevistados que me llamaron especialmente la atención por la agresividad, lo contradictorio y el poco sentido que destilan.
Para empezar, la consigna que repiten incesantemente es que “las armas no matan, son las personas las que matan”. De este modo, basándose en esa falacia, hombres y mujeres, padres y madres, llevan a sus hijos al Festival de la Metralleta de Knob Creek, en Kentucky, para que aprendan a disparar armas y se familiaricen con el olor a pólvora cuando aún no controlan ni la enuresis.
Aquí puede sonar increíble, pero en esa feria alquilan todo tipo de armas a niños y adultos, desde kalashnikov hasta lanzallamas, por unos 50$ la hora. Cuando se pregunta a los padres el por qué de esa educación en edades tan tempranas (van niños a partir de 4 años), la respuesta gira en torno a la idea de que “no es peligroso que aprendan eso, porque les enseñan a respetar la vida antes que a quitarla”. No quisiera sonar quisquillosa, pero creo que es suponer demasiado que un niño de 5 años sepa distinguir esos conceptos.
A parte de esa gran pedagogía que demuestran, hay otras sentencias que salen de la boca de esos visionarios (muchos, compradores de souvenirs con insignias nazis y otros, seguidores del KuKluxKlan) como:
- Lo que de verdad quiero es que acabe la guerra de Irak, porque con tanta demanda la munición ha subido su precio un 300%
- ¿Que por qué no hay negros aquí? No sé, en la Biblia no hablan de negros, está claro que Dios nos eligió.
- ¿Cómo, que en España no tenéis armas? ¿Y cómo os defendéis, con garrotes?
Ante estas evidencias no debería haber nada que decir, pero qué queréis, me hierve la sangre, supongo que es algo que no podemos evitar. Para los que no lo pudiérais ver, los vídeos están aquí.
Mas que triste. Pero ellos dominan el mundo.
Vicente
No me apetece ver esos videos, gracias.
Enseñar a matar sin que se inmute el criminal es una tarea dura. Saben perfectamente que la tarea debe comenzar desde la más tierna infancia, como la enseñanza de la religión, cuanto antes comiencen a moldear las mentes de los futuros criminales el objetivo será más perfecto.
Aunque me parece que la pedagogía ha evolucinado bastante, porque ya no les interesa mostrar imágenes de cuerpos despanzurrados borboteando y salpicando sangre por todos sitios.
Ahora los criminales son impolutos aviadores que desde el cielo pulsan el botón que abre la salida de letales armas mortíferas.
Hasta están tan orgullosos de sus crímenes que incluso rinden homenaje a sus armas elevándolas a la categoría de artísticas.
http://pobladores.lycos.es/data/pobladores.com/xa/mt/xamti/channels/aviones_historicos/images/3028961enolagay.jpg
Efectivamente, pero aunque la pedagogía ha cambiado bastante, creo que la causa tiene que ver con la costumbre tan asumida que tenemos de ver cuerpos borboteantes y sangrantes a todas horas por la televisión.
En cualquier caso, los vídeos son bastante críticos, y aunque evidentemente no hablan de esas nuevas armas (y lo que nos queda por ver)creo que vale la pena ver con qué tipo de personas convivimos en el mismo mundo.