Pues eso, en mi ciudad ni más ni menos, el centro comercial GranVía 2, se ha inventado un nuevo servicio para los clientes: el aparca maridos. Ole, di que sí.
Se trata de un espacio (atención!) donde hay sofás, televisión y periódicos. Y los fines de semana se podrán seguir los partidos de fútbol y otras modalidades deportivas. Me pregunto si también hay cervezas, porque en ese caso seguro que más de uno se llevará hasta las zapatillas.
El objetivo del asunto es tener un espacio donde los hombres puedan “descansar y entretenerse” mientras las mujeres hacen las compras, que viene a ser lo mismo que meter a los niños en el chiquipark para que no se aburran. Pero vamos a ver… ya me parece triste que las familias pasen los fines de semana en los centros comerciales, para que encima los pasen por separado!
No sé si suena retrógrado, pero vamos, me ha parecido una idea horrorosa. Más o menos como ésta. ¿Qué pensáis?